domingo, 17 de junio de 2012

Mis 15 años


Un sábado no como otro cualquiera empezaba y digo no como otro cualquiera porque este era especial, la celebración de mi 15 cumpleaños. Todo tenía que ser perfecto, una pequeña fiesta con los mejores, pero las cosas no siempre salen como una espera y ya contaba con uno menos, mi mejor amigo no podía venir.
9:00 del mismo sábado, alguien más me decía que dejaba de venir, el mundo se me venía encima, no sabía como saldría aquello.
11:30 Llegó a mi casa y poco a poco van llegando mis invitados, pronto sabría que de 13 personas solo seríamos 6.
13:00 ya estábamos todos, hora de hacer de comer, poner un poquito de música…
De repente fotos, risas, comentarios, recuerdos, conversaciones… Las horas se pasaban como las páginas de un libro, las risas iban en aumento y yo reía a carcajada limpia como hacía tiempo que no me pasaba. Shisha hecha, hasta 6 hicimos que locura. Soplo las velas, aunque aún me quedaban 3 días para tenerlos, sentía mis nuevos 15 años. Regalos, como ellos me decían no era mucho pero para mí solo que se hubieran acordado de mi como para hacerme un regalo me bastaba.
Continúa la tarde y más shisha, más conversaciones… extrañas jajaja, más música, más risas…
21:00 Hora de hacer algo de cena, pinchitos requemados por fuera y crudísimos por dentro, creo que lo nuestro no es la cocina jajaja
22:00 El miedo se palpaba en el ambiente, miedo y muchísimas risas, miedo a que apareciera alguien por el oscuro pasillo de la casa, un cuchillo como arma y hora de subir las sillas y la mesa a la azotea. El hombre de la casa delante con el cuchillo y un palo de cepillo para encender la luz de las escaleras, nosotras detrás con las sillas y la mesa, llegamos a la azotea y más risas y gritos de “terror”.
En resumen, mil y una gracias por este divertidísimo e inolvidable cumpleaños, el cual pensaba que se me había estropeado por la falta de algunos, pero que al final solo gracias a ustedes pudo ser el cumpleaños que todo el mundo desearía tener.
Los amo