sábado, 27 de agosto de 2011

Añoranza


¿En qué piensas cuando oyes la palabra añoranza? Yo pienso en mil cosas a la vez, desde lo más insignificante a lo más grande.
Cuando llevo mucho tiempo fuera de mi casa la añoro, añoro mi cama, mi almohada, mi ventana, esos rayos de luz que me despiertan por la mañana, e incluso esa foto que nunca me ha gustado pero nunca he quitado.
¿Y cuando llegan las vacaciones? Nadie diría que echa de menos ir a clase, pero todos estamos deseando que vuelvan a empezar. Unos porque realmente si quieren ir a clase, otros para ver qué ha cambiado en el colegio, yo para ver a esos grandes amigos a los que no he podido ver.
Muchos piensan que a lo que más se puede añorar es a las personas. Y no están equivocados. Añorar a una persona es duro y difícil. Pasas muchos malos momentos pensando en esa persona que te hace sentir especial con una sola mirada, esas personas por las que darías todo por verlas sonreír en el más triste de los momentos, o a esas personas que siempre estarán ahí pase lo que pase seas lo que seas. Muchas de las veces que lloras por alguien es posiblemente porque la añores, necesitamos de las personas para vivir, es normal añorarlas.
Pero, ¿te has planteado añorar algo no material, un sentimiento? Sí, hablo de añorar sentimientos y sensaciones. De añorar el amor y lo que conlleva; esas mariposas en el estomago cuando besas a la persona a la que amas, o cuando abrazas con locura a alguien especial, y también de llorar por alguien, sentir que el mundo acaba cuando no estás a su lado y no poder hacer nada por evitarlo. Hablo de añorar la felicidad; de esa sensación que tienes cuando en el momento más inesperado alguien es capaz de hacer que sueltes una carcajada, de cuando tú piensas que estas en el peor momento de tu vida y alguien te hace reír y saber que hay gente que te apoya.
Mi conclusión es que puedes añorar muchas cosas diferentes, ninguna parecida en lo más mínimo, pero a veces te impulsa a hacer lo inimaginable y a darte cuenta de que es importante tener a buenas personas a tu alrededor. Por eso la añoranza es un sentimiento, una acción, que merece la pena experimentar alguna vez. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario