Hoy, me di cuenta de la inmensidad de aquel elemento, no sé cuantas enormes ventanas, se encontraban encima de mí, cuando inclinas el cuello hacia algo extremadamente inimaginable, como era posible la amplitud de aquella estructura. Entonces sin darme cuenta caí en la trampa, y es que yo, una persona a la que le teme a las alturas, sin darme cuenta estaba allí arriba, en la grandeza de aquel ser. Se podía ver prácticamente todo, y sentir eso que nadie siente allí debajo, ver al mundo como si de hormigas se tratasen. Cada una de esas hormigas, en movimiento por una sola misión, menos yo. Mientras el corazón latía como si por la boca fuera a salirse, fue en esa fracción de segundo, cuando supe lo que quería. Decidí hacer lo que mi corazón sentía, ser clara y consecuente, e intentar no liarme en el camino. Que aunque las cosas se pongan difíciles, desde ahí arriba todo parece distinto, hay mil posibilidades e intentos fallidos, que se unifican formando una verdadera historia. ¿Podemos enamorarnos de nuevo? Detengamos la cinta y volvamos a empezar, porque no hay nadie más, si estoy a tu lado no le temo a nada, así que dame la mano y salta conmigo. jueves, 1 de diciembre de 2011
gritarle al mundo que te quiero
Hoy, me di cuenta de la inmensidad de aquel elemento, no sé cuantas enormes ventanas, se encontraban encima de mí, cuando inclinas el cuello hacia algo extremadamente inimaginable, como era posible la amplitud de aquella estructura. Entonces sin darme cuenta caí en la trampa, y es que yo, una persona a la que le teme a las alturas, sin darme cuenta estaba allí arriba, en la grandeza de aquel ser. Se podía ver prácticamente todo, y sentir eso que nadie siente allí debajo, ver al mundo como si de hormigas se tratasen. Cada una de esas hormigas, en movimiento por una sola misión, menos yo. Mientras el corazón latía como si por la boca fuera a salirse, fue en esa fracción de segundo, cuando supe lo que quería. Decidí hacer lo que mi corazón sentía, ser clara y consecuente, e intentar no liarme en el camino. Que aunque las cosas se pongan difíciles, desde ahí arriba todo parece distinto, hay mil posibilidades e intentos fallidos, que se unifican formando una verdadera historia. ¿Podemos enamorarnos de nuevo? Detengamos la cinta y volvamos a empezar, porque no hay nadie más, si estoy a tu lado no le temo a nada, así que dame la mano y salta conmigo.
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