Te amé tanto que quise escaparme contigo a tierras lejanas, donde tu fueras mi príncipe azul y yo tu princesa de can can color de rosa y corona dorada con jazmines verdes. Imaginaba el amanecer en tu pecho desnudo en una cama con una mosquitera enorme y desayunar en un jardín encantado en mesa de plata con cubiertos de oro.

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