Siempre he tenido muy claro qué clase de chica soy y nadie ha conseguido hacerme creer lo contrario. Siempre he dicho que soy una chica independiente a la que no le gusta depender de nadie, una persona que demasiado cariño le agobia, que me pueden dedicar la canción más bonita del mundo y es muy posible que mi respuesta sea una cara feliz.
Pero hoy me ha pasado algo que cambió de golpe mi forma de pensar, no es nada impactante, únicamente escuchando unas palabras que salían de mi propia boca me daba cuanta de cómo eran en realidad las cosas.
Pero hoy me ha pasado algo que cambió de golpe mi forma de pensar, no es nada impactante, únicamente escuchando unas palabras que salían de mi propia boca me daba cuanta de cómo eran en realidad las cosas.
Todo se remonta a una conversación normal con una amiga, en esto que empezamos a hablar de la atracción y los gustos. Hablamos de chicos lindos, no tan lindos, buenas personas, falsos, hijos de p***, maravillosos, feos, guapos, buenorros, en fin miles de tipos de chicos diferentes. Pero sale a relucir un tema que a mi sinceramente me hace trabarme mucho. Bueno que una cosa lleva a la otra hasta que con una sencilla frase todo en mi cabeza se rompe. Me doy cuenta de que sí, seré una chica independiente y todo lo que yo quiera pero de alguna manera me doy cuenta de que lo bueno no me atrae y lo que me hace sufrir me gusta, que lo que me importa no es suficiente, y lo que no... Lo que no me importa me gusta, no sentirte responsable de los sentimientos de los demás, no estar pendiente de si todo va bien o mal solo disfrutas... Cuando me doy cuenta de eso no quiero ni mirarme a la cara pienso: "Pero que mala persona!" Pero por otro lado me hace valorar ciertas cosas que antes no valoraba y aunque al principio sea difícil asimilar esa nueva forma de mirar el mundo al final sientes que es lo que tenía que pasar, y así es mejor. Ahora una sabe cómo es realmente y, de alguna manera, eso me va a ayudar a afrontar diferentes aspectos de la vida y a arriesgar cosas que nunca hubiera arriesgado. En este momento las cosas de mí alrededor han adquirido un nuevo valor para mí y eso me hace sentir bien. Porque aunque al principio suene mal, hace que madures y, no sé, ahora siento que soy... un poco más sabia.
RABOTERAPIA PARA TODOS
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